À propos de l'expérience à : Montezuma, Costa Rica
Chili
Vivi mi primer voluntariado enla ecovila, un lugar realmente mágico espiritualmente. Me encante con la familia de Sarai y Nimi, son realmente grandiosos, siempre dispuestos a enseñar y tener una buena conversación. El trabajo es simple y sin presiones, limpiar, plantar, poner agua a las plantaciones. El lugar para quedarse bastante cómodo, y solo para los voluntarios. Hay buena comida y las clases de yoga y capoeira son muy entretenidas. Solo deben tener en cuenta que la distancia a la playa más cercana son 30 minutos caminando. Gracias Saraí y Nimi! Me voy con el corazón lleno de cariño.
il y a 30 jours