Sobre su experiencia en: Cusco, Perú
Perú
En Black Llama Hostel viví algo que va más allá de un voluntariado, encontré a una familia, que desde el primer día me abrazaron con su calidez y energía haciéndome sentir en casa aunque yo estuviera lejos de la mía, tuve la dicha de contribuir en el área de bar donde cada noche era una mezcla de aprendizaje, risas y motivación constante, ya que los chicos no solo me enseñaban sino que también me inspiraban y me recordaban lo valioso de compartir lo que sabemos.
Sin duda este lugar es donde los desconocidos se convierten en una gran familia e irse de aquí es como llevarse un pedacito de todos
hace 14 días