Sobre su experiencia en: Floridablanca, Colombia
Colombia
La la reserva se siente como un hogar oculto entre las montañas, el cuál guarda cierto misticismo y sacralidad y cuyo estad no sería el mismo de no ser por las personas que se encuentran en ella. Los trabajadores son una familia llena de historia y aprendizajes, nos recibieron con amor y ganas de enseñarnos. Don Edgar, sobre todo, siempre estuvo al pendiente de nosotras, de nuestra comodidad, pero también de proporcionarnos retos distintos cada día. El lugar, llega a ser frío, por lo que recomiendo llevar prendas que cubran bien, además de buen repelente.
hace 7 días